Recuerdo la primera vez que entré en un salón que parecía abrazarme con su luz. No era demasiado grande ni lujoso, pero cada rincón estaba pensado para acoger: lámparas de tejido cálido, velas estratégicamente colocadas y una tenue iluminación lateral que dibujaba sombras como pinceladas en la pared. Esa magia no era casualidad: detrás había […]









