Hay un instante, justo después de comprar ese objeto de decoración que tanto te gustó, en el que la ilusión se rompe contra una pegatina de precio que parece soldada al cristal. Intentas quitarla con la uña, tiras con rabia, y de repente, ahí está: esa mancha pegajosa que, lejos de desaparecer, atrapa cada mota […]









