Ese halo oscuro que se adivina en la parte superior del radiador no es una sombra, aunque nos guste pensar que sí. Es una acumulación silenciosa, una alfombra gris de pelusas, ácaros y restos de fibras que, cada vez que enciendes la calefacción, vuelve a ponerse en circulación para saludarnos con ese olor tan característico […]









