Llegas a casa después de una tarde larga, dejas las llaves sobre la encimera y, casi sin darte cuenta, ves esa mancha de café que quedó de la mañana. Por inercia, coges el pulverizador de vinagre de limpieza, le das un par de pasadas rápidas y esperas a que quede impecable. Pero ese brillo —ese […]









